Sueño
Dream

También conocido como Sandman, Rey de los Sueños, Príncipe de los Cuentos, Príncipe Morfeo, Oniromante, L'zoril, Kai´Ckul. Estuvo prisionero 70 años en una cárcel de cristal en la mansión de los magos Burgess, finalmente logró escapar y vengarse del último de los Burgess y luego empezó su búsqueda de sus objetos sagrados: el yelmo, la bolsa de arena y el rubí. Es el hermano pequeño de Muerte que es la persona que mejor le entiende de todos los personajes de la serie. Es uno de Los Eternos, encarnaciones de aspectos de la vida inconcebiblemente poderosos y antiguos, mucho más que los dioses. Sueño es tanto Señor como personificación de todos los sueños e historias, todo aquello que no tiene lugar en la realidad. Ha tomado muchos nombres, incluyendo Morfeo y Oneiros. Toma usualmente la apariencia de un hombre alto y muy delgado, con la piel blanca y el pelo alborotado y negro, generalmente vestido de negro con ropas amplias que lo hacen parecer un mago, aunque esto puede variar mucho. Sus ojos siempre son iguales, absolutamente negros con un punto luminoso en el centro, usualmente blanco pero que puede aparecer también rojo. Su vestimenta suele tener llamas dibujadas en la base.

La apariencia de Morfeo varía enormemente, dependiendo de la persona que lo esté mirando, adaptándose al área y era. En África, por ejemplo, toma la imagen de un hombre negro con ojos de estrellas, y cuando habla con gatos o con Bast, sule transformarse en un gato grande negro, o en un híbrido con cabeza de gato. Una vez Morfeo se aparece como un japonés a un monje budista y como un zorro para una Kitsune. Sin embargo, se ha aparecido con el mismo aspecto para todos los dioses reunidos en su castillo. No queda claro si su apariencia está determinada por las expectativas de aquel que lo mira, o si él mismo elige mostrarse de estas formas. Lo que se sabe es que deliberadamente modifica su aspecto para aparecer en el mundo de la vigilia, para parecer menos conspicuo. En situaciones de peligro, viste un yelmo hecho con el craneo y la espina dorsal de un dios enemigo muerto. Este yelmo, que recuerda una máscara antigás, es también su signo en las galerías de otros eternos.

Morfeo tiene una personalidad particular. No se lo puede concebir como un personaje malvado, aunque tiene aspectos terroríficos desconocidos generalmente para las personas que lo frecuentan. Se sabe que tiene gestos benevolentes muy a menudo, pero tiene varios aspectos negativos. Es extremadamente orgulloso, distante, ocasionalmente insensible y obsesivo. Tiende a enamorarse muy a menudo, bajo los términos de los Eternos, pero estos romances acaban generalmente mal, debido en buena medida a él mismo. Luego de las rupturas, generalmente las personas lo sienten, pues sus emociones se reflejan en los sueños. Es deliberadamente romántico, como notan muchos de sus familiares y amigos. Después de las rupturas, generalmente asume la posición de amante trágico bajo la lluvia, o reacciona con furia y afecta al sueño. Sin embargo, es reconocidamente responsable, tanto para su gente como para su territorio, y es meticuloso y exacto en la ejecución de sus objetivos, siendo muy consciente de la etiqueta apropiada para cada situación, como cuando decide entrar al infierno por la puerta principal, correctamente ataviado, a pesar de estar enemistado con Lucifer. Lucha por desentrañar su propia personalidad y existencia, así como la de los demás eternos, pero es incapaz de soportar demasiados cambios.

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